
...y hasta acá nos trajo el río (el
suquía, al menos).
les prometí como regalo al lector perseverante un
episodio inédito de
jiúrban.
al menos esto es cierto con respecto a su publicación en
fierro y en
óxido, porque se trataba del
último episodio de la serie.
sin embargo debo confesar que fuera de ese contexto fue publicada en
imposible por
roberto von sprecher en otra de sus quijotescas aventuras editoriales.
para mí tiene un valor evocativo muy fuerte porque es el único caso que conozco de una carta de renuncia en forma de comic, o de un
comic de renuncia.
como alguna vez comenté, me habían pasado de la sección principal de
fierro al suplemento
óxido (en realidad después me di cuenta que era un honor ya que era el
playroom de los chicos problema) y con la mitad de las páginas con lo cual nació
jiúrban dáiet, pero luego consideraron que era una "avivada" tener un dibujo de una sola hoja (los argentinos tienden a pensar que todo el mundo piensa torcido, como un reconocimiento a los propios méritos).
recuerdo que me enojé mucho, que me pareció una ofensa al libre albedrío del dibujante a expresarse como necesitara para contar sus historias.
como ya se estarán imaginando: nunca fue publicada.
aún así siempre pensé que
fierro seguía siendo una de las mejores publicaciones de historieta de la historia del comic (además, la primera en devolver los originales se publicaran o no) y fue motivo de orgullo y enorme placer haber formado parte del staff.
como ya lo he aclarado antes, este comic fue realizado en
1989, varios años antes que (al menos yo) conociera
sin city de
frank miller. o sea que cualquier parecido (y vaya si los hay!) entre
marv y
jiúrban es absolutamente fortuito: cosas del
zeitgeist!
bueno allí va este
comic de renuncia con toda esa carga de esquizofrenia que nos caracteriza a los historietistas y cineastas:
jiúrban no era un personaje, era un
alter ego, mi propio
mr. hyde.